Necrópolis talayótica compuesta por catorce cuevas picadas artificialmente en la roca de un pequeño barranco. Estuvo en actividad como cementerio desde época pretalayótica hasta el siglo II d.C. Algunas de las cuevas tiene elementos arquitectónicos con significado votivo, como las columnas y los pilares, desniveles, e incluso las fachadas con puertas molduradas y con pequeños patios entre ellas.