¿Conoces Hotel Alcazar? Cuéntanos tu opinión
El Hotel Alcázar, se ubica en el barrio de San Marcos en la ciudad de Segovia ofreciendo al viajero la oportunidad de descubrir los rincones más bellos de esta ciuda, Patrimonio de la Humanidad, así como los maravillosos paisajes naturales que la rodean.
Este edificio del siglo XVII ofrece a sus huéspedes un alto nivel de confort y múltiples servicios tanto para el cliente individual como para reuniones de empresa.
Su porche, ventanas y balcones se convierten en un mirador excepcional, un museo al aire libre en el que sobresale la majestuosidad del impresionante Alcázar de Segovia.
Acorde con su entorno el interior conserva un aire intimista y cálido en un ambiente magistralmente recuperado que enriquece todas sus estancias.
Muros de piedra se insertan en un interior donde se unen tradicionales elementos decorativos: columnas de granito y mármol, vigas de madera, alfombras de la Real Fábrica de Tapices, monumentales lámparas de la Real Fábrica de Vidrio de la Granja e impresionantes vidrieras competan la decoración del este Hotel de ensueño.
El suntuoso aroma del interior se aprecia desde su imprionante hall, que da paso a una cuidada y elegante recepción, donde suelos de pizarra castellana y vigas de madera aportan calidez a una decoración con aire nobiliario.
Dispone de un jardin, auténtico vergel de plantas y flores, que parece estar hechizado por la atente mirada del Alcázar, siempre visible desde cualquiera de sus puntos.
Su impresionante fuente de mármol de carrara que data del 1541, se inserta en uno de los conjuntos históricos y artísticos mas importantes de la ciudad de Segovia.
Sus habitaciones son espaciosas y elegantes donde abundan los detalles decorativos de otras épocas que aportan quietud y tranquilidad.
Destacan desde sus balcones y ventanas las impresionantes panorámicas del Alcázar y del Barrio de San Marcos, que invitan al huésped a dejarse empujar por la belleza del entorno.
El moniliario se caracteriza por su estilo clásico, lo que proporciona al conjunto un ambiente confortable y apacible constituyendo así un lugar idóneo para los que buscan el descanso.
Grandes ventanas nos descubren un entorno monumental donde el espacio y la luz se unen al tono exquisito de paredes, vigas y techos revestidos de nobles maderas.
Cada habitación tiene su propio encanto, combinando la exclusividad de los objetos decorativos de una época anterior con el confort de una rehabilitación cuidada al esmero.
Todas las habitaciones cuentan con bañero hidromasaje, dos líneas de leléfono, minibar... y un exquisito cuidado que se revela en cada detalle: linos, encajes, sedas y tejidos naturales. Todo el encanto del pasado conviviendo en perfecta armonia con el confort y la tradicional calidad de un impecable y moderno servicio.