Los Reales Alcázares de Sevilla, son una conjunto de edificios palaciegos construidos desde la Alta Edad Media hasta nuestros días, en la ciudad de Sevilla, en el que se superponen estilos de diversas épocas. El recinto es utilizado como lugar de alojamiento de los miembros de la Casa Real y Jefes de Estado que visitan la ciudad. La fortificación original se construyó sobre un antiguo asentamiento romano y más tarde visigodo. Posteriormente pasó a ser basílica paleocristiana (San Vicente Mártir), donde fuera enterrado San Isidoro.