Las características pensadas para este Museo invitaban a relacionar los objetos exhibidos con su entorno arquitectónico, por ello se pensó en un espacio para acogerlo que en sí mismo fuera una referencia al contenido. El objetivo principal era mostrar la vida cotidiana de Málaga y su provincia en sus niveles más característicos, sus costumbres y actividades, así como recuperar piezas dispersas y en peligro de desaparecer por su desuso y que constituían elementos definibles del lugar, de ahí la elección del edificio. El mejor ejemplar local se encontró en el Mesón de la Victoria.