Envuelta por las viejas moradas señoriales de los Llerena, Quintana y Casabuena, levantadas con cantería, lucen elegantes zaguanes y patios. La plaza fue remodelada por Manuel Ponce de León quien, entre palmeras y dragos, trazó en 1861 la aristocrática y cubierta fuente.

¿Conoces Plaza del Espíritu Santo?